HISTORIA DEL ICAT
Los años cincuenta del siglo XX fueron tiempos de profundos cambios estructurales en el
Perú. A fines de esa década, gobernaba el país, el aristócrata Manuel Prado Ugarteche, en
convivencia con el Partido Aprista, liderado por Haya de la Torre. En la ciudad de Tacna, los
grupos dominantes italianos -quienes inmigraron al valle del Caplina a fines del siglo XIX y
comienzos del XX, deviniendo de marginales y expulsados de Europa a grupos privilegiados,
siendo los que se beneficiaron con la Guerra con Chile y con el cautiverio al que fue sometido
Tacna- afirmaron su poder comercial y político(2). Tacna, que ya había empezado, con
Odría, un franco proceso urbanístico y de modernización deja de ser una aldea rural. Los
migrantes que hoy conforman la mayoría del pueblo de Tacna serán los nuevos
protagonistas: la urbanizaciones populares de “Vigil”, “Grau”, “Bolognesi” y “Leoncio Prado”,
es invadida por una avalancha de migrantes venidos de las zonas de Tarata, Candarave,
Puno, Moquegua, Cusco y Arequipa. Este “desborde popular”(3) no fue espontáneo, sino
que tiene causas estructurales: la crisis del agro, el mayor acceso de las masas a la
información, la explotación de los yacimientos mineros de Toquepala y Cuajone, el flujo
comercial con Arica, la creación de colegios y del hospital Hipólito Unanue, la construcción
de carreteras, la sede de la Corte Superior de Justicia de Tacna y Moquegua, etc.
Tacna dejó su marasmo. La vieja sociedad conservadora y, como diría, Guillermo
Quintanilla, de “proverbial ensueño", se resistía a morir. Irrumpía una nueva sociedad. Las
contradicciones clasistas y hasta étnicas se hicieron visibles, abiertas y violentas: un
abogado, Víctor Arce Vildoso, conservador y retrógrado, a la sazón aprista, siendo regidor
del Consejo Provincial, en 1964, en una sesión “…pidió la palabra y dijo: es muy triste y
vergonzoso la presencia de indios (…) llenos de vicios, rateros, andrajosos, mugrientos y
descalzos que pasean por la avenida de nuestra ciudad (…) pues debe evitarse el ingreso
de esta gente que da vergüenza”(4). Clasismo y racismo era un lugar común en la ciudad,
que sólo era considerado como tal el casco urbano e histórico.
Es en este contexto, en que los abogados que eran parte de un grupo social elitista,
desesperados por ascender en la pirámide social, y vinculados a los grupos de poder, hacen
su aparición en Tacna: Guillermo Auza Arce, Julio Valencia, Victor Arce Vildoso, Rubén
Salazar Yábar, Hugo Fuentes Guevara, María Cutipé Camara, Miguel Vela Cornejo,
Sebastian Vega Silva, Alberto Valdivia Morán, Carlos Barreda Solorzano y Manuel de
Romaña; y en Moquegua: Eduardo Gómez Carrera, Jesús Rivero Vélez, Francisco Cutipé
Iquira, Ranulfo Valencia, Samuel de la Flor y Américo Vera Antillaque(5). Aunque en su
mayoría venidos de las clases medias, asumieron una posición conservadora de la
sociedad: el caso del Dr. Victor Arce Vildoso es sintomático, pues vivían de espaldas al Perú
profundo. El arribismo era una característica entre ellos.
Al fondo y a la izquierda, el Dr. Abel Sotelo durante la presentacion del libro "Huaytire y Vizcachas en la jurisdiccion de
la comunidad de Huanuara", en al auditorio del antiguo edificio del Colegio Abogados de Tacna.
Al fondo y a la izquierda, el Dr. Abel Sotelo durante la presentacion del libro "Huaytire y Vizcachas en la jurisdiccion de la comunidad de Huanuara", en al auditorio del antiguo edificio del Colegio Abogados de Tacna. |
Fue así que los abogados ante la necesidad de contar con una institución que los agremie
y puedan mantener relaciones con los poderes públicos y privados, deciden fundar el
Colegio de Abogados de Tacna y Moquegua: "En la ciudad de Tacna, a los cinco días del
mes de octubre de mil novecientos cincuentiocho, reunidos en la casa número trescientos
cincuentisiete de la calle Bolivar, estudio del doctor Rubén Salazar Yábar..."(6), con la
asistencia de diez abogados: “Guillermo Auza Arce, Jesús Rivero Vélez, Ranulfo Valencia,
Samuel Ricardo de la Flor, Julio Valencia, Victor Arce Vildoso, Rubén Salazar, Americo Vera,
Hugo Fuentes y María Cutipé Cámara, esta por su propio derecho y como apoderado de su
padre el doctor Francisco Rosas Cutipé”(7). Así también, con la finalidad de formalizar dicho
acto, el mismo se realizó “... con la presencia del doctor Artidoro Zegarra Cornejo, Presidente
de la Corte Superior de Justicia"(8) y Presidente, a la vez, del Rotary Club de Tacna. Aquí
también el meollo central es el mismo: relación estrecha de poder: Poder Judicial (Corte de
Justicia) y Poder Social (El Rotary).
Luego se acordó que la Junta Directiva estaría compuesta por cinco miembros, para lo cual
se realizó las elecciones secretas, con el siguiente resultado: "Decano: doctor Victor Arce
Vildoso; Diputado Primero: doctor Guillermo Auza Arce; Síndico: doctor Julio Valencia
Valderrama; tesorero: doctor Hugo Fuentes Guevara y Secretaria: doctora María Cutipé.
Luego el Presidente de la Corte Superior, tomó el juramento de ley a la flamante Junta
Directiva"(9). Y para sacramentar esta fundación el mismo magistrado de la Corte "...hizo
votos por la prosperidad del Colegio de Abogados que se acababa de fundar, prometiendo
prestar ayuda en la mejor forma que estuviera a su alcance"(10). Para hacer público este
acontecimiento histórico, el Colegio de Abogados, con fecha 7 de octubre de 1958, envía
una carta firmada por en novísimo Decano, Victor Arce Vildoso y por la Secretaria, María
Cutipé Cámara, al Diario La Voz de Tacna, comunicando que "...en la reunión de abogados
residentes en el Distrito Judicial de Tacna y Moquegua, que tuvo lugar el 5 de octubre actual,
a horas 11 a.m. en esta ciudad, se fundó el Colegio de Abogados de dicho distrito"(11).
En el flamante Colegio de Abogados, como en toda institución hubo intereses creados.
Acceder a su Junta Directiva respondió a intereses de grupo y de poder. De ahí que apenas
fundado el Colegio el 5 de octubre de 1958, fue impugnado por un grupo de abogados
liderados por Alberto Valdivia Morán, quienes se sentían marginados y no veían con buenos
ojos la elección del abogado Victor Arce Vildoso, quien era un “conspicuo” aprista y que a
su vez representaba a los sectores conservadores del foro tacneño(12). El Colegio fue (y
es) una institución que sirvió para mantener relación con los poderes públicos y privados,
beneficiándose solamente una casta de señorones. La transnacional Southern que ya
operaba en Tacna y que se haba convertido en el principal grupo de poder, gracias a que el
Gobierno de la convivencia (Prado-Apra) le había hecho concesiones en perjuicio de los
pobladores de las zonas altoandinas de Tacna (Tarata y Candarave), también encontró en
el Colegio de Abogados un aliado que respondía a sus intereses: Arce Vildoso era un alfil
del aprismo, que sometió al Colegio de Abogados a los intereses de la empresa imperialista.
Su asesoramiento legal y silencio cómplice ante la depredación que cometía la empresa
minera fue sintomática.
Ahora bien, hechos históricos son la fundación(13), así como la incorporación de los
miembros de la orden. El 16 de noviembre de 1958, el Diario La Voz de Tacna, principal
periódico de la época, en la página editorial anuncia: “Sesión solemne de Incorporación de
los Miembros Titulares del Colegio de Abogados de Tacna y Moquegua (..) de acuerdo al
siguiente programa: 1.- Himno Nacional, 2.- Lectura de acta de formación e instalación del
Colegio, 3.- Incorporación de miembros del Colegio, 4.- Discurso de orden por un miembro
del Colegio (Dr. Samuel Ricardo de la Flor), 5.- Palabras del Presidente de la Corte, 6.-
Himno a Tacna, 7.- Recepción ofrecida por el Decano”(14). Lo que quiere decir que el
Colegio fue fundado el 5 de octubre de 1958, y la primera ceremonia de incorporación de
los primeros miembros de la orden fue el 16 de noviembre del mismo año. Y esto es
corroborado por las actas de la época que dice: “En el local de la Corte Superior de esta
ciudad de Tacna a los dieciseis días del mes de noviembre del año mil novecientos
cincuentiocho (…) se abrió la sesión solemne de incorporación de los miembros titulares del
Colegio…”(15). Entonces queda claro que el 16 de noviembre se realizó la incorporación de
los primeros miembros de la orden, siendo el primer colegiado, el abogado moqueguano,
Dr. Francisco Cutipé Iquira(16); y que por error y costumbre(17) es que se celebra desde
hace 54 años en esta fecha la fundación del Colegio, deviniendo ésta en un mito, que
esperamos sea desterrada para siempre como todos los demás mitos, que han sido creados
con la perversa intención de controlar ideológicamente y perennizar su dominio sobre el
pueblo.
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CITAS:
(1) Ossorio, Ángel. El Alma de la Toga, E.J.E.A. Buenos Aires, 1961, p. 26.
(2) Véase: Arana, Petter y otros. La Transferencia de la Propiedad Urbana de Tacna entre
los años 1919-1939, tesis E.N.M.CH., Tacna, 1981; Choque, Efraín. La Burguesía Comercial
de Tacna, Pakoyunque Editores, Tacna, 1988, pp. 42-52; Nalvarte, Carlos. CIENTOPIES,
Lima, 1984; también: Reátegui, Wilson y otros. La Guerra del Pacífico, U.N.M.S.M., Lima,
1987.
(3) Matos Mar, José. Desborde Popular y Crisis del Estado, Concytec, Lima, 1988.
(4) Morales, Honorio. Memorias y Antología, S/E, Tacna, 1989, p. 65.
(5) Ver: Libro de Actas del Colegio de Abogados de Tacna y Moquegua (C.A.T. y M.), pp. 12.
(6) Idem. p. 1
(7) Idem. p. 1
(8) Idem. p. 1
(9) Idem. p. 3
(10) Idem. p. 4
(11) Véase: Diario La Voz de Tacna del 9 de octubre de 1958, p. 4. En entrevista personal,
el Dr. Hugo Fuentes, testimonio viviente y fundador del Colegio de Abogados, me manifestó
“no acordarse qué se realizó el 5 de octubre de 1958”.
(12) Idem. del 11 de octubre de 1958.
(13) Entendemos el “Acto de fundación” como un hecho histórico, o sea “el acontecimiento
que debido a su importancia para el proceso histórico se ha convertido (o puede convertirse)
en objeto de la ciencia histórica”. Véase: Schaff, Adam. Historia y Verdad, Edit. Grijalbo,
Mexico, 1974, p. 47.
(14) Idem. Diario la Voz de Tacna del 9 de octubre de 1958, p. 1.
(15) Idem. Libro de Actas del C.A.T. y M.), P. 5.
(16) Ver: Libro de Actas del C.A.T. y M.
(17) En comunicación personal, el Dr. Hugo Fuentes, me manifestó: “Desde hace 54 años
es la costumbre de celebrar el día de la fundación del Colegio el 16 de noviembre”."